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Guía

Plato de ducha de mármol: ventajas, acabados antideslizantes y cuidados

Un plato de ducha de mármol convierte el baño en otra cosa. Funciona muy bien, pero hay tres decisiones que lo cambian todo: el acabado, la pendiente y cómo lo vas a limpiar.

Mármol macizo o marmolina: no es lo mismo

Al buscar «plato de ducha de mármol» salen dos productos muy distintos:

Esta guía trata del primero.

De una pieza o con piezas

Si el plato está enrasado con el suelo del baño, la pendiente tiene que ser suave pero suficiente para que el agua no se quede encharcada. Suele estar en torno al 1–2 %, y tu instalador la ajustará al desagüe.

El acabado: que no resbale

El mármol pulido mojado resbala, así que no es buena idea para el suelo de la ducha. Mejor alguno de estos acabados:

En edificios de uso público (hoteles, gimnasios), el Código Técnico de la Edificación exige que el suelo de las duchas sea de clase 3 de resbaladicidad. En una vivienda no es obligatorio, pero es una buena referencia.

El gran enemigo: la cal y los limpiadores ácidos

En la ducha, el mármol se enfrenta a la cal del agua, y la mayoría de los productos antical son ácidos: atacan la calcita y dejan la piedra mate y áspera. Para que dure:

Si en tu zona el agua es muy dura, los mármoles oscuros dejan ver más las marcas blancas de cal; los claros las disimulan mejor.

Qué mármoles funcionan mejor

¿Y el resto del baño?

Lavabos, paredes y encimeras de baño son de los mejores sitios para el mármol. Lo vemos en mármol para baños. Si quieres un plato a medida, pídenos presupuesto con las medidas y te enseñamos tablas reales.

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